Introducción

A decir verdad no sé que es lo que esperabas de este blog, si una realidad que te acoja, una suave y cándida o la realidad que te mostraré que es en la que vivimos.
He aquí mi realidad, la tuya y la de todos, he aquí mis reflexiones sobre ella y ya veremos si luego te place esta realidad de la que formas parte, o si este blog logra aferrarte mas a la que creías que era "la realidad", pero era una simple ilusión o si simplemente no tenías el valor necesario para conocerla.
A observar y comentar te invito y si leíste esta introducción te lo agradezco porque estarás algo más informado sobre el contenido de este didáctico blog.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Albert Schweitzer


Albert Schweitzer (Alemania, 14 de enero de 1875 - Gabón, 4 de septiembre de 1965) .Fue un joven teólogo protestante escritor de “En búsqueda del Jesús histórico” (1906), en la que muestra a Jesucristo con la pasión de sus propias convicciones respecto a la vida de Jesús.
Albert Schweitzer fue en su día un organista famoso, muy interesado en la música de Bach. Desarrolló un estilo de interpretación simple que, según su parecer, era más cercano a lo que Bach había querido componer. También fue un constructor de órganos famoso.
Sus grabaciones en las que interpreta la música de Bach están disponibles en CD. En el año de 1995 Hughes de Courson y Pierre Akendengué editaron el Álbum “Lambarena”- “Bach to África”, en donde fusionan obras de Bach con música étnica del Gabón como un homenaje a Schweitzer.
La visión del mundo de Schweitzer estaba basada en su idea de la Reverencia por la vida, que él creyó que fue su mayor y más simple contribución a la humanidad. Él veía una decadencia en la civilización occidental, debido a un paulatino abandono de las raíces éticas: las de la afirmación de la vida.
Su convicción más firme era que el respeto por la vida es el principio más alto. En un modo similar de exaltación de la vida a la de Friedrich Nietzsche, un filósofo muy influyente en la época actual, Schweitzer siguió la misma línea de pensamiento que la del ruso León Tolstói. En su época, algunos compararon su filosofía con la de san Francisco de Asís, comparación que él no rechazó. En su obra Philosophy of Civilization, capítulo 26, escribió:
“La filosofía verdadera debe empezar con el hecho más inmediato y más comprensivo del sentido: 'soy ser vivo y deseo vivir, en medio de seres vivos que desean vivir'. La vida y el amor en su opinión están basados y siguen el mismo principio: respeto por cada manifestación de la vida y una relación personal y espiritual hacia el universo.”
La ética, según Schweitzer, consiste en la obligación de demostrar que la voluntad de vivir de uno mismo y la de cada ser tienen la misma reverencia de lo que es propio. En las circunstancias donde no podamos satisfacer esta obligación, no debemos caer en el derrotismo, puesto que la voluntad de vivir se renueva una y otra vez, como resultado de una necesidad evolutiva y de un fenómeno con dimensión espiritual.
Albert Schweitzer alimentó la esperanza en una humanidad más profundamente consciente de su posición en el universo. Su optimismo se basaba en la "creencia en la verdad". "El espíritu generado por la concepción de la verdad es mayor que la fuerza de las circunstancias." Acentuó persistentemente la necesidad de pensar, más que en la simple actuación de seguir los propios impulsos o las opiniones más extendidas.
“Nunca por un momento dejamos de lado nuestra desconfianza de los ideales establecidos por la sociedad y de las convicciones que son guardadas por ella. Sabemos siempre que la sociedad está llena de locura y que nos engañará en lo que respecta a la consideración del significado de la humanidad [...] la humanidad significa consideración por la existencia y por la felicidad de cada uno de los seres humanos.”
Albert Schweitzer pasó la mayor parte de su vida en Lambaréné, en la actual Gabón, África. Tras finalizar sus estudios en medicina en 1913, se trasladó a ese país con su esposa en donde estableció un hospital cerca de una misión ya existente. Allí trató y atendió literalmente a millares de pacientes. Tomó a su cargo el cuidado de centenares de leprosos, y trató a muchas víctimas del mal africano enfermedad del sueño.
En 1914 comienza la Primera Guerra Mundial y, como ciudadanos alemanes en territorio francés, Schweitzer y su esposa fueron hechos cautivos y confinados temporalmente a su casa. En 1917 los internaron en Garaison, Francia, y en 1918 en la Provincia de Saint Rémy. Allí estudió y escribió tanto como le fue posible en la preparación, entre otros, de su famoso libro “Culture and Ethics” (publicado en 1923). En julio de 1918 se le concedió la libertad, y mientras trabajaba como auxiliar médico y ayudante de vicario en Estrasburgo, pudo acabar su libro. Con el tiempo, comenzó a dar conferencias sobre sus ideas, dondequiera que lo invitaran. Nó sólo deseaba que su filosofía de la cultura y la ética se conocieran ampliamente; también le servía como medio para recaudar fondos para la fundación de un hospital en Lambaréné, para el cual no dudó en vaciar sus propios bolsillos.
En 1924 volvió a Lambaréné, donde dirigió la reconstrucción de su viejo hospital, después de lo cual reanudó sus prácticas médicas. Pronto dejó de ser el único doctor del hospital, y siempre que le fue posible viajó a Europa para dar conferencias en distintas universidades. Poco a poco sus opiniones y conceptos fueron ganando reconocimiento, no solamente en Europa sino en todo el mundo.
En 1952 obtuvo el premio Nobel de la Paz.

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